¿Por qué celebramos el día del libro?

Jorge se paseaba tranquilamente por los bosques cuando se encontró con la princesa, parecía aturdida y muerta de miedo. El príncipe, obligado por su instinto, tranquilizó a la asustada muchacha y se ofreció a calmar el origen de aquella angustia. Nada más y nada menos que matar a un dragón que sobrevolaba el pueblo y al que periódicamente ofrecían un humano para saciar su hambre voraz. Esta vez le había tocado a la princesa y mira tú, justo ese día, Jorge estaba por allí. En el bosque del dragón. Hay días que es mejor no salir de casa.

Envalentonado por la belleza de la princesa, desenvainó su espada y dio muerte en cruel batalla al animal, que (iluso) pasaba por allí en ese momento. No sé si le pilló por sorpresa al dragón o a Jorge pero liaron una increíble con fuego, piedras, Jackson Stathan y demás…

El Rey, viendo así el honor y la nobleza del bueno de Jorge, decidió aceptarle en su reino y colmarle de regalos que, nuestro heroico protagonista decidió donar a las gentes de la Villa. Con más dinero todos fueron felices y como guinda del pastel, de la tierra comenzó a emanar un agua que curaba todas las enfermedades ¿Cómo te quedas?

Esta leyenda es la historia (hay otras versiones) según la cual a Jorge le hicieron Santo. Para más inri, del cuerpo sin vida del dragón floreció una Rosa que, como no, Jorge ofreció a la princesa para celebrar tan surrealista momento. Y de ahí que regalemos rosas. Qué bonitas son las rosas.

En abundancia, armonía y todos los colores de la paleta vivieron felices y comieron casi de todo. El 10 de copas o el 4 de varas, por ahí va la cosa. La historia sigue hasta el año 303 cuando el 23 de Abril nuestro príncipe desaparecería para siempre.

  • ¡Ohhhhhhhhhhhhhhh….!
  • ¿Cómo murió?
  • Cállate niña Wikipedia no da tantos datos.

En 1995 (sin santo ya) a la UNESCO se le ocurrió declarar el 23 de Abril “Día mundial del Libro” por eso en aquellas regiones, países y metáforas fronterizas cuyo patrón es ese día la cosa se vuelve muy loca.

Ahora, quien no come el dulce típico o pide matrimonio en una librería esta out del todo. No es lo suficientemente príncipe. Algunos incluso han salido en busca de un dragón. Suerte para ellos.

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