Las cosas que nunca te contaron sobre el TDAH

Cuando era un niño me diagnosticaron TDAH, comencé un tratamiento psicológico y farmacéutico y al parecer (yo no me acuerdo muy bien) las cosas empezaron a ir mejor y fui más feliz. Años después comencé a interesarme por el tema y tras un tiempo he querido escribir algunas reflexiones. Espero que a alguien le sirva como resumen si no tiene ni idea del tema.

El cine y las series de televisión utilizan niños que se mueven sin parar o que botan en una silla de manera compulsiva para hacer referencia a este asunto. Nada que ver con la realidad, es lo que nos ha tocado, supongo. El nombre se las trae.

El TDAH es una de esas enfermedades tan misteriosas que induce a teoría de la conspiración. Como pueden haber sido el ZIKA, la gripe aviar o las vacas locas. Todas grandes epidemias contemporáneas. Nos alegra estar en la lista.

Te contamos algunas características sobre el TDAH

TDAH en adutos

El trastorno conocido como TDAH afecta al 5% de la población.

Los médicos no se ponen de acuerdo sobre el TDAH

Existen opiniones contrarias vertidas por diferentes profesionales del sector. Por un lado están los defensores de un teoría según la cual el cerebro de los niños hiperactivos lleva a cabo conexiones neuronales de maneras diferentes, activando mecanismos distintos y afectando a su capacidad de atención, con o sin que esto presente hiperactividad.

Por otro lado existe una corriente que asegura que el trastorno en sí no existe y que responde más a una categorización de una conducta múltiple, en la cual caben comportamientos tan dispares como el déficit de atención o la impulsividad. Que cada uno lo entienda como prefiera.

La medicación para el TDAH es un compuesto que incluye anfetaminas.

Recordaréis el capítulo de los Simpson en el que Bart se hace adicto a una medicación,  Focusín (Viene de FocusAtención y Ritalín, un compuesto utilizado de manera habitual en niños americanos con TDAH)

Existen fármacos en el mercado que están indicados para el tratamiento cuya composición incluye estos compuestos, bloqueadores de algunas sinapsis neuronales y droga recreativa habitual en nuestro país.

No está comprobado que provoque adicción (o al menos no hay consenso) pero sin lugar a dudas, es un recurso químico potencialmente agresivo para el cerebro de un chaval. Algo que los padres rechazarían que su hijo consumiese a partir de los 16.  Me gusta pensar que los médicos que las recetan saben lo que hacen. El TDAH lo padece entre un 2 y un 5% de la población infantil mundial y el tratamiento farmacológico es habitual.

Influyen diferentes factores en el diagnóstico del TDAH

En el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad influyen factores tanto genéticos como ambientales, tantos que a veces parece que el diagnóstico se hace a la ligera.

Algunos estudios relacionan ciertos cromosomas y el desarrollo de algunas áreas del cerebro como la causa genética del trastorno. Se clasifica como un problema de transmisión cerebral y según he leído, es hereditario. Por lo que no debería tratarse como un problema infantil sino como algo estructural que se sigue repitiendo generación tras generación.

En el plano más ambiental, hay estudios que afirman que podría tratarse de un exceso de estrés de la madre durante el embarazo o incluso he leído que podría deberse a complicaciones en el parto o la alimentación del feto.

En cualquier caso, como digo, hay  abundante documentación sobre el tema y poco o nada determinante.

Se reconocen, al menos, 3 síntomas que lo identifican

Impulsividad, déficit de atención e hiperactividad. En ocasiones puede darse un cuadro completo, lo que se conoce como TDAH. En otras ocasiones pueden mezclarse algunos de los síntomas. En las chicas es más frecuente el déficit de atención, mientras que en los chicos es más habitual la impulsividad y la hiperactividad.

Como todo trastorno infantil, supone un planteamiento familiar y educativo.

Un niño con TDAH agota física y mentalmente a su entorno cercano. Si eres familiar de uno sabes de lo que estoy hablando.

Normalmente, el niño requiere atención de manera continuada, su comportamiento despista o molesta a compañeros, profesores y familia.

El niño percibe que está generando malestar sin que él tenga mala intención. Dependiendo de la percepción propia del afectado, podemos correr el riesgo de que se aísle socialmente por temor a generar más problemas. El aislamiento es otro de los problemas añadidos.

Como os podéis imaginar el planteamiento educativo con alumnos TDAH es un reto no sólo para la familia, sino para el centro. Si crees que tu hijo puede tener TDAH y luchas cada día con asuntos del colegio es bueno que sepas que en España hay centros y docentes especializados. Sea o no un trastorno, existen profesionales para hacer que esa energía se convierta en algo productivo. Aprovéchala.

Los TDAH suelen ser los reyes de la fiesta

Al llegar a la adolescencia, momento en el que se empieza a definir la identidad, todo esto cobra especial relevancia ya que pese a que las personas con TDAH tienen una alta empatía y una capacidad asombrosa para abrirse a conocer a personas, una vez establecido el contacto, su impulsividad o falta de atención puede ser percibido por el grupo como una falta de respeto y suelen tener grandes problemas para integrarse dentro de “comunidades”

Sobre todo durante esta etapa, el afectado por TDAH puede sentir mayor aceptación social en los momentos de ocio, donde los códigos de conducta son más flexibles y no se le recrimina tanto su comportamiento. Suelen ser, por decirlo de alguna manera, los reyes de la fiesta.

Problemas del TDAH en adultos

El TDAH está incorrectamente relacionado con la niñez y la adolescencia. Tanto si queremos pensar que se trata de un trastorno como si es una categorización de una conducta, ambos casos requerirían de una mejora continuada y en ambas hipótesis corremos el riesgo de una recaída o crisis.

Si tienes o crees que puedes tener TDAH, lo primero que te recomendaría es que asistas a un profesional y que plantees claramente las situaciones en las que te has dado cuenta que no puedes controlar tu impulsividad o atención. La terapia te aportará las herramientas para gestionar tus impulsos y posteriormente, empezarás a sentir que controlas tu comportamiento.

No dejas de ser como tú eres, pero pones en marcha los mecanismos para ofrecer tu mejor versión y, por decirlo de alguna manera, pasar por el aro en lo socialmente aceptado.

Lo siento amigo, tienes demasiada energía para este planeta.

Investigaciones calculan que el 50% de los diagnosticados mantienen los síntomas en la edad adulta. Aunque se manifieste menos debido principalmente a que con la madurez las personas van perdiendo impulsividad.

El TDAH en la edad adulta plantea problemas laborales, afectivos y emocionales. Además, algunos estudios revelan que tienen mayor predisposición al consumo y abuso de alcohol, tabaco y otras sustancias ya que una de las razones de la impulsividad, es la falta de análisis sobre las consecuencias de una acción determinada.

Si tienes un conocido que cuando bebe se comporta de una manera muy diferente, difusa, paranoide o violenta… y si es demasiado habitual que se reproduzcan episodios de no control… es muy probable que tu amigo tenga un TDAH latente que se está manifestando en estas situaciones. Cuida a tu colega, si no es TDAH también.

¿Cómo actúo si padezco o conozco a alguien que pueda tener TDAH?

El tratamiento psicológico, sobre todo en la infancia, está comprobado que contribuye a mitigar los síntomas y ayuda a que el niño mejore su atención y capacidad de organización. Esto le ayudará a sentirse más integrado y evita futuros problemas de adaptación.

Se escucha mucho últimamente acerca del mindfulness como herramienta para mejorar la capacidad de atención y la relajación. Yo le he probado en momentos cuando la cabeza me va como una moto y detecto que soy incapaz de concentrarme, tengo que decir que los resultados han sido altamente positivos y me he ahorrado una pasta en terapias… como todo, requiere atención, atención en no prestar atención. Es la mejor alternativa bajo mi punto de vista.

El TDAH no es una discapacidad

Cuando hablo con alguien intento evitar el contacto visual directo y prolongado ya que mi cabeza automáticamente empieza a pensar en la posición del pelo o la forma en la que se mueven los labios. No lo puedo evitar, me ocurre así. Si trato de bloquearlo mi cabeza se pone a pensar en que lo estoy corrigiendo y entonces pierdo el hilo de la conversación. Por lo tanto y de acuerdo a lo explicado más arriba, entiendo que el diagnóstico que me hicieron de pequeño fue acertado. Además… por lo que he oído, debía ser un niño especialmente activo en la causa.

Aquella persona que sea más retraída intentará abrirse a los demás para socializarse y en mi caso, el esfuerzo es para no “asustar” a mis interlocutores.

Es algo normal. Todo el mundo trata de adaptar sus puntos flacos para entrar en la comunidad y satisfacer ese escalón de la pirámide de Maslow. Pero no se medican para ello ni le ponen un nombre a su natural comportamiento. No necesitamos una etiqueta ni un manual de instrucciones.

La gestión del tiempo, la impulsividad y el control de la atención se pueden ir trabajando a medida que se adquieren responsabilidades en la vida, es normal que los niños no quieran estar delante de una pizarra, aunque sea digital, una tarde de verano. Quizás debamos dar una vuelta al modelo educativo y laboral que plantea empleados robot delante de una pantalla. Como en el cole, pero con Excel.

En las aulas hay niños más y menos movidos, me parecería absurdo que a aquellos compañeros que no participan ni se relacionen demasiado les diésemos cocaína con la intención de corregir su falta de energía. Obviamente un niño que no hace nada es menos molesto que uno que si lo hace, pero no deja de ser una apreciación del exterior. No nos hemos parado a preguntarle por qué cree que así sería mejor y más divertido. Claro, quién va a fiarse de un niño.

La teoría de la evolución nos da la razón

Si hubiésemos montado nosotros el sistema educativo posiblemente ahora todos seríamos más listos. No es la primera vez que leo que la mente de los TDAH está más preparada para afrontar los cambios bruscos, el mundo interconectado y la multitarea. Es decir, el mundo de hoy.

Si quieres dinamizar un grupo o solucionar un conflicto atascado, necesitas una persona con alta empatía y capacidad para generar conversación y encontrar vínculos, el cerebro de las personas hiperactivas contribuye a ese objetivo mucho mejor que un cerebro, por decirlo de alguna manera, normal.

Me gusta pensar que en realidad, el único problema manifiesto es el dolor de cabeza de los padres y profesores. Una perfecta maniobra, social, médica y farmacológica para hacer que aquellos que tienen más batería que los demás… se vean aislados del sistema. Si Darwin levantara la cabeza…

Los TDAH actúan de manera mucho más emocional que racional, lo que les lleva a invertir enormes cantidades de esfuerzo y tiempo en aquellas cosas a las que realmente quieren dedicarles toda la atención, necesitan algún tipo de vínculo o impulso emocional para descargar toda esa energía y sólo en ese caso suelen descargarla.

Las tareas repetitivas o sin un objetivo motivador resultan poco interesantes a los TDAH y pueden perder motivación en trabajos muy rutinarios en un breve plazo de tiempo, esto afecta también a las relaciones personales, necesitan ese feedback con igual intensidad. Es complicado seguirles el ritmo, eso está clarísimo.

La empatía y la intuición altas son otros valores de estos locos, así mismo, el déficit de atención se contrarresta con una memoria visual que absorbe absolutamente todos los detalles, colores y gestos… aunque a medio y largo plazo la memoria no es tan concisa como la de un individuo sin TDAH.

Estamos siempre preparados para tomar la iniciativa y nos gusta solucionar conflictos ya que el atascamiento, como concepto, nos motiva para superarlo. Somos personas de acción. Si lo sentimos, lo hacemos. Algunos lo llaman impulsividad.

Jamie Oliver, Steve Jobs, Bill Gates, Will Smith, Jeniffer Lawrence, Jim Carrey o Justin Timberlake son algunos ejemplos de cómo el TDAH es algo que mola. Pon un hiperactivo en tu vida.

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2 comentarios en “Las cosas que nunca te contaron sobre el TDAH

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