Viajar a Marruecos y no morir en el intento. Precios y consejos.

viajar a marruecos

Viajar a Marruecos es una experiencia apasionante y llena de olores, colores y sabores. Perderse por cualquiera de sus medinas o descansar tras un largo día en un riad son momentos inolvidables para cualquier viajero. Cuando planificábamos nuestro viaje preguntamos a multitud de conocidos, leímos infinidad de blogs y visualizamos decenas de vídeos para hacernos una idea. La sorpresa vino cuando nos dimos cuenta que toda nuestra investigación, aunque concienzuda, había sido en balde. Marruecos es un país que te abre la mente pero, al mismo tiempo, pondrá en jaque tu paciencia y revolverá tus instintos más básicos. Aquí van algunas reflexiones que debes tener en cuenta antes de viajar a Marruecos.

Viajar el 1 de Septiembre

Atención spoiler. El 1 de Septiembre la comunidad islámica celebra el día del cordero. Eso significa que cierran TODOS LOS ESTABLECIMIENTOS y se pasan el día matando, despellejando y cocinando cabras en plena calle. Esto le aporta un toque apocalípito al viaje pero hasta el día siguiente no pudimos ver las primeras tiendas abiertas. Me traje un cuerno de recuerdo. Quizás debimos investigar más sobre la cultura árabe, quién sabe. El caso es que nuestro amigo Ismael, Tetuaní afincado en Vallekas que iba al festejo nos soltó la noticia. También nos ayudó a llegar hasta nuestro hotel ¡Gracias Isma!

Fiesta del cordero en Tetuán
La fiesta del cordero nos pilló en Tetuán y nos dejó estampas tan apocalípticas como esta.

Ruta por el norte de Marruecos

En nuestro caso elegimos hacer un viaje de 8 días por el norte de Marruecos. Visitando Tetuán, Chefchaouen, Fez, Kenitra y Tánger. Te servirán para empaparte de la cultura local si lo que quieres es evitar los lugares más turísticos. Cada ciudad de Marruecos es única ya que han sido invadidos en más de una ocasión a lo largo de la historia y han pertenecido a diferentes países.

Tánger tiene un espíritu muy occidental al haber sido compartida por españoles, ingleses, franceses, portugueses y alemanes durante la época colonial. Así como por haber sido escenario de multitud de películas. Tetuán es un híbrido entre la cultura islámica y la española ya que la ciudad perteneció al protectorado hasta el año 1958. El Atlético Tetuán jugó en la primera división y casi todo el mundo habla castellano. Fez fue parte del protectorado francés y Chefchaouen, aunque perteneció a España, va un poco por su cuenta. La ciudad de Kenitra, con playas turísticas, bares de pescado a la brasa y surfistas es lo más parecido a Hossegor en los 50. Con esto digo que Marruecos es un país muy heterogéneo y cada rincón posee su propia esencia. Elegir de antemano la ruta te ayudará a evitar malos entendidos con los locales.

ruta norte Marruecos
Ruta Norte de Marruecos.

Otras localidades interesantes son Rabat, Casablanca o Marrakech. Así como la cordillera del Atlas desde la que puedes acceder al desierto. Algo que dejaremos para próximas guías.

Choque cultural garantizado

Marruecos es una monarquía disfrazada de monarquía parlamentaria en la que el rey Mohamed VI ostenta la máxima autoridad. El Islam es la religión mayoritaria, casi el 99% de sus habitantes la profesan. La agricultura, el comercio y la artesanía son el principal motor económico, además del turismo. Olvídate de hípsters, raperos, pijos y canis. El país está lleno de gente corriente. Las mujeres que pasean por la calle lo hacen en su mayoría cubiertas por un velo, kiyab o burka y cuando estuvimos en Kenitra vimos que también llevaban estos atuendos en la playa. Por lo general a eso de las 12 de la noche la gente está en sus casas y los comercios han echado el cierre, aunque esto variará dependiendo de la localidad.

atardece en chefchaouen
Impresionante aterdecer en Chefchaouen desde la colina de la “mezquita española”

Gastronomía

La gastronomía marroquí es famosa en el mundo entero por usar abundantes especias no sólo para dar sabor sino también como forma de conservar los alimentos. Viajar a Marruecos será un duro reto para los estómagos más sensibles.

Entre los platos más populares están los “pinchitos” (pinchos morunos) y el cous-cous que lo elaboran de diferentes formas acompañado de pollo o cordero y dátiles o frutos secos. También te recomiendo probar el hummus, el tajín, la ensalada marroquí (harira), el falafel, la carne kefta amasada a mano al carbón (kefta quiere decir mano) y por lo general todo tipo de mezclas de legumbres, carnes y verduras en una base de pan. En Kenitra son habituales las parrilladas de pescado. Las elaboran en plena calle y ponen raciones generosas acompañadas de calamares y alguna gamba. En la playa de Medhia Plage un vendedor ambulante nos ofreció una especie de donuts casero con azúcar que me acompañó durante todo el atardecer. Por último, en el restaurante O´Clock probé la hamburguesa de camello. Es una carne intensa y muy sabrosa que llena bastante, os recomiendo que no os perdáis su terraza.

comer tajín en marruecos

Los desayunos

Los desayunos son una de las comidas más importantes a la hora de viajar a Marruecos. Vas a andar mucho entre calles muy pequeñas y gente. Es bueno que cargues las pilas desde el principio.

En los riads suelen ofrecer pastas, distintas tortas de pan que hacen ellos mismos, aceitunas, aceite, miel o mermeladas. Servido con café o té y zumo de naranja. Es típico también un queso (creo que de cabra) y pudes repetir las veces que quieras. Al menos en los sitios donde nosotros estuvimos.

El paraíso del té

Durante el viaje no probamos una gota de alcohol. Puedes pedirlo, pero tendrás que pagarlo y es de las pocas cosas caras que vas a encontrar. El islam no permite beber alcohol. Pasamos el viaje entero bebiendo té que, además de quitar la sed mejor que cualquier otra cosa, está buenísimo. Tomar un té en cualquiera de sus cafés con vistas a la calle es una experiencia que no puedes perderte si vas a viajar a Marruecos. Hay multitud de sitios donde hacerlo con bonitas vistas, cafés de aire antiguo y azoteas únicas en las que todo se queda en silencio cuando suena el corán.

Religión

Cinco veces al día se llama a la oración desde los altavoces de las mezquitas. La primera de ellas es a las 5 de la mañana por lo que te recomiendo no pillar una habitación con ventana al exterior a no ser que quieras despertarte con párrafos del corán a todo volumen. Que oye, es una experiencia. Los marroquíes tienen un fuerte apego a su credo y piden que las mujeres se cubran antes de entrar a una mezquita. Una vez allí tendrás que enterarte de los horarios de acceso a mezquitas y madrazas.

Una sociedad muy solidaria

El caos de Marruecos se compensa con una actitud extremadamente solidaria entre sus vecinos. En el trayecto entre Kenitra y Tánger una madre entró en el vagón con varios hijos y los pasajeros dejaron que los pequeños se sentaran en sus rodillas. Sin tener que pedirlo la madre. Ayudar al prójimo es uno de los principios más básicos de nuestros vecinos del sur. Una de las palabras que más nos repitieron durante el viaje es “bienvenidos/hola” (Marhabaan). La decían todo el tiempo.

Aprende a regatear

En Marruecos los precios no están escritos en ningún lado. Si preguntas los comerciantes dispararan al aire una cifra. Aunque al cambio no parezca muy desorbitada, puede llegar a suponer hasta 10 veces el precio real de lo que estás comprando. Lo mejor será que pierdas cuanto antes la vergüenza y saques a relucir tus dotes como regateador. Susana era una crack en esto. Cuando había cerrado un precio por una serie de artículos se mostraba indecisa y pedía que le incluyesen tal o cual cosa, jabón o especias Lo más importante para los comerciantes es cerrar la venta. Dejarte escapar con el carrito lleno les desespera por lo que aguantarán la presión final si pones sobre la mesa lo acordado. Para regatear es mejor a primera hora de la mañana ya que están más abiertos a cerrar acuerdos. Para ellos es como una buena señal para el resto del día. El problema de no negociar (o de agotarse de hacerlo) es que terminarás pagando las cosas como en España.

El Dirham

La moneda local es el Dirham (DAM). 1 Euro son aproximadamente 11 DAM. Por debajo de 10 DAM negociar es prácticamente una utopía (estás hablando de céntimos) pero a partir de los 100 DAM podrás jugar todo lo que quieras. El salario mínimo en Marruecos se fijó en 2013 en los 209€/mes. Echa cuentas.

viajar a marruecos

Precios en Marruecos (En euros)

Dejo aquí algunos precios en euros para que utilices de guía. A nosotros nos hubiesen venido muy bien antes del viaje. Nuestro amigo Ismael nos dió algunos precios estimados, muchos se cumplieron. Ten en cuenta que en hostelería incluyen por lo general un 25% de “servicios” y en los hoteles añaden entre 1,5 y 3 euros a modo de “tasa turística”. Siempre van a cobrarte más, tenlo presente, así que tiende a bajar el precio en torno a la mitad y luego negocia.

Precios del Alojamiento:

  • Riad Blanco (Tetuán) – Habitación doble con baño y desayuno en la medina: 48€
  • Casa Miguel (Chefchaouen) – Habitación doble con baño y desayuno en la medina: 39€
  • Riad Malak (Fez) – Habitación doble con baño y desayuno en la medina: 22 euros.
  • Riad Hala (Fez) – Suite premium en la medina: 40€
  • Villa Medhia Plage (Kenitra) – Habitación doble con desayuno: 40€
  • Hotel Mauritania (Tánger) – Habitación doble con baño: 25 euros.

Aclarar que las dos primeras reservas las hicimos con Expedia. Que ofrece buenos precios y que al llegar allí la verdad es que los sitios eran los mismos que en las fotos. Decidimos improvisar durante el viaje y no coger todos los hoteles desde España. Los precios varían mucho, vimos cosas bastante aceptables por  20 euros la noche. Recomendaría sobretodo Casa Miguel en Chefchaouen (buenos desayunos, está en el centro, hablan español… son majos y muy educados) Riad Blanco en Tetouan y Riad Hala en Fez. Este último tiene una de las mejores azoteas que encontramos en el viaje.

Precios comida, bebida y varios

  • Botella de agua: 0,40 euros.
  • Coca Cola: 0,60 euros.
  • Zumo de naranja natural: Entre 0,60 y 1 euro.
  • Té marroquí: 0.80 euros. Pero lo puedes encontrar hasta por 2 euros en sitios turísticos.
  • Paquete de Marlboro: 3,3 euros.
  • Papel de fumar: 0,50 euros.
  • Pan: 0,20 euros.
  • Baklava: 3 euros/kg.
  • Parrillada de pescado para dos: 8 euros.
  • Cena para dos en sitio turístico: 28 euros.
  • Cena para dos normal: 16 euros.
  • Hammam: 15 euros.

Picotear es habitual mientras planteas cómo llegar a un determinado sitio sin que nadie te aborde. Tengo las facturas a modo de recuerdo y la sensación es que el día a día es barato. Sobre el Hammam, yo pensaba que se trataba de un spa o algo parecido como los que ofrecen en atrápalo. Resulta que a Susana la metieron desnuda en un baño turco con un montón de mujeres, entre ellas varias niñas. Donde una señora con unas tetas gigantescas le frotó de arriba a abajo, la tiró cubos de agua por la cabeza, la restrego de nuevo para exfoliarla con no se qué jabón de rosas, le lavó la cabeza y la peinó. Salió como una muñeca Famosa. No sé porqué las mujeres hacen este tipo de cosas. Yo me quedé conversando con una gente. Amables vecinos de la zona. Empezó a juntarse más gente a nuestro alrededor, más gente. Hasta que me ofrecieron 130 gramos de hachís por 23 euros. En Marruecos todo el mundo va a ofrecerte porros. Yo los rechacé, claro.

Precios del transporte (por pasajero)

  • Taxi Tanger – Tetuán: 12.5 euros.
  • Taxi Tetuán-Chefchaouen: 3.5 euros.
  • Autobús CTM Fez – Chefchaouen: 7.5 euros. (Mochila incluída, es obligatorio facturar las mochilas)
  • Tren Fez – Kenitra: 7 euros.
  • Tren Kenitra – Tánger: 9 euros.
  • Taxi Tánger – Aeropuerto de Tánger: 4 euros.
  • Moto-Taxi a la puerta desde las afueras de la medina: 2 euros.

Cambia siempre en las oficinas de cambio

En Marruecos todo el mundo acepta euros, lo que es muy cómodo para los europeos. Los locales aplican la regla del 10 a 1 para cobrarte. Lo que significa que se ganan entre 40 y 70 céntimos por euro que tú pierdes en cada transacción. Por eso es importante cambiar en las oficinas de cambio o en los bancos. Te pedirán que presentes tu pasaporte y que firmes el resguardo.

Escapar de los “chipichangas”

Las medinas están pobladas de tipos (hombres) que se te van a pegar como una lapa y van a empezar a hablarte de cualquier cosa. Fútbol, comida, tu barrio, tu país… lo que sea. Es lo que coloquialmente se conoce como “chipichangas”. Su objetivo es pasar el mayor tiempo posible contigo y en ese rato intentar convencerte para que veas la tienda de su primo, el restaurante de su amigo, una madraza “única” o lo que entiendan que puedes necesitar. Si te ven que eres nuevo en la ciudad irán a por tí así que ciudado con parecer muy turista. No son mala gente pero si pueden llegar a ser muy pesados. Te recomiendo evitarles de forma seca y educada de primeras, pueden insultarte pero jamás te harán nada. Los turistas son una de las mayores fuentes de ingresos de pais y estamos totalmente protegidos tanto por la policía como por otros ciudadanos.

chipichanga
En este robado un amable chipichanga intenta convencerme de ir con él a ver algo.

Es posible que en un momento determinado requieras de ayuda porque estés perdido o necesites encontrar un sitio en concreto. Puedes negociar un precio con uno de ellos y te diga lo que te diga avisarle que, o te lleva a ese sitio o no le pagarás nada. ¿Lo mejor? Tener claro de antemano dónde quieres ir y revisarlo en Google Maps para hacerte una idea del tiempo.

Transporte en Marruecos

En Marruecos disponen de varios medios de transporte, cada uno con sus ventajas y sus inconvenientes. No existe una forma mejor o peor de viajar así que dejo aquí algunas reflexiones sobre cada uno de ellos.

Conducción

Olvídate de los cinturones de seguridad y de los semáforos. Será habitual que observes cambios de sentido radicales, motos atravesando varios carriles o vehículos circulando por el centro de la vía. Preferimos evitar el trámite de alquilar un coche porque el tráfico en Marruecos es bastante caótico. Los transeúntes se lanzan a la aventura cada vez que cruzan de acera. Aunque estresante, todo fluye en una anárquica armonía y la policía por lo general no interviene demasiado en el tráfico. Hay muchas motos y carros motorizadas que hacen las veces de transporte de mercancías o pasajeros.

Petit Taxis

Los taxis urbanos, llamados comúnmente “Petit Taxis” son la vía más rápida para desplazarse dentro de las ciudades. Se mueven entre paradas establecidas y lo más normal es que un tipo grite a viva voz el destino hasta llenar el coche. Este “vocero” es una especie de organizador de la parada al que todos hacen caso. Lo mejor será que esperes a que se llene el vehículo con locales y pagues lo mismo que ellos. Los Petit Taxis son el medio de transporte más utilizado  y suelen tener definidos los precios de antemano. Desde la medina de Fez hasta la estación de tren fueron 7 DAM (77 céntimos) mismo precio que desde el centro de Kenitra hasta la zona de nuestro hotel en Mhedia Plage. Cualquier viaje por encima de 10DAM en este tipo de transporte debería activar tus sospechas. Algunos tienen contador, siempre da más confianza y por lo general sale mucho más barato.

Grand Taxis

El método es similar al de los Petit Taxis. Es el medio más utilizado para trayectos entre localidades cercanas. Nosotros lo utilizamos para ir de Tánger a Tetuán y de Tetuán a Chefchaouen. Parte de la flota ha sido renovada con vehículos que incorporan aire acondicionado y todas las comodidades, pero lo más habitual será que te montes en un Mercedes Benz color azul de los 70 donde cualquier elemento de seguridad brille por su ausencia. De Tetuán a Chefchaouen viajamos 7 personas. 4 atrás, 2 en el asiento del copiloto y el conductor. Pagamos 35 DAM por persona por un trayecto de 1 hora que nos dejó a las afueras de la medina de Chaouen. El conductor habló por el móvil largas conversaciones y condujo con la soltura de un fitipaldi mientras cambiaba de emisora a cada cual más folclórica. Fue una de las experiencias más auténticas del viaje y sólo por eso mereció la pena. ¿Alguien dijo aventura?

grand taxi
Momentos antes de comenzar el viaje en un taxi de Marruecos

Autobús público

No llegamos a coger este transporte. Preguntamos en la estación de Tetuán para ir a Chefchaouen, el precio rondaba los 25 DAM por un trayecto de 2 horas que en teoría salía a las 4 de la tarde. Digo en teoría porque todo lo que leímos nos avisaba que este servicio podría sufrir retrasos, quedarse tirado en medio de la carretera o incluso sabotajes. Le dije al vocero de los taxis que el precio de los autobuses para el mismo trayecto era menor para intentar negociar, se rio en mi cara y me dijo “¡buena suerte!” Aquello me produjo tanto pánico que aceptamos ir en taxi. Vocero 1 – Pablo 0.

Autobús CTM

La compañía CTM cubre la mayoría de los trayectos entre ciudades y es reconocida por cumplir los horarios y las expectativas en trayectos de media y larga distancia. El precio de los billetes se muestra públicamente en las taquillas y los vehículos son similares a los de España. Reconocerás la taquilla de CTM por un intenso color azul y porque sus empleados están uniformados frente al resto de las taquillas. Utilizamos este medio para ir de Chefchaouen hasta Fez y el precio fue de 70 DAM cada uno + 5 DAM por las mochilas. Atención! >> Las mochilas hay que facturarlas. Vimos como echaban para atrás a dos viajeros por no haberlo hecho. El rostro les cambio de forma radical porque encontrar al responsable de la oficina de CTM a 5 minutos de la salida del autocar no es sencillo. Intenta llegar a la estación y confirmar tu billete al menos con una hora de antelación. Mucha gente compra por internet aunque luego no acude por lo que si llegas tarde tendrás que esperar a ver si queda sitio libre o aguantar hasta el siguiente autocar que, con suerte, será un par de horas más tarde.

Tren ONCF

La compañía nacional de tren es la ONCF. Puedes comprar un ticket en cualquier momento antes de la salida. Lo peor es que los asientos no están garantizados y si no pillas sitio al entrar puedes pasar largas horas de pie. Aunque pongan que los vagones están climatizados, la realidad es que vas a sudar como un pollo allí dentro. Utilizamos este servicio principalmente porque sabíamos cuánto costaba, cuándo salía y dónde llegaba. Viajamos desde Fez a Kenitra y al día siguiente desde Kenitra hasta Tánger. Salvo por el calor, los trenes son normales y muy parecidos a los de España. Eso sí, van llenos. Llenos de verdad.

Carro moto

A veces te pierdes. Estás pensando que sabes donde estás pero no, no lo sabes. Es parte de la gracia de viajar a Marruecos. Los carros con moto que verás por todas partes pueden echarte una mano en esos momentos. Negocia, ya sabes cómo va.

curtidurias de fez
Si podéis, no dejéis de visitar las curtidurías donde los marroquíes hacen el cuero a mano.

Viajar a Marruecos es seguro

A pesar de lo que pueda parecer, Marruecos es un destino seguro. Los primeros días nos sentimos un poco alarmados cuando se nos juntaba alguien pero cada vez con más frecuencia nos dimos cuenta que se trataba de un asunto cultural. Los turistas, como ya he comentado, somos parte importante del sistema que allí tienen montado. Marruecos recibe al año más de 10 millones de turistas y se han fijado la cifra de llegar a los 20 millones en 2020 convirtiéndose en líder mundial de la industria turística.

Aquí os dejo un vídeo de la experiencia, espero que os guste.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.