Una visita a Desguaces LA TORRE.

Según entré por la puerta de Desguaces LA TORRE supe que el plan que había montado mi chica en su día libre no era lo que yo pensaba. Allí estaba, un martes cualquiera, intentando adivinar si el desguace empezaba ahí o todavía tenía que ver más vehículos. Mi duda se vio resulta rápidamente, sólo habíamos llegado al parking.

Visita a Desguaces la Torre

No es que nunca haya ido a un desguace, una vez jubilé mi viejo Polo en uno. En aquel momento me pareció alucinante que alguien pagase dinero por mi coche y salí pensando que eran unos ilusos. Para iluso yo, que en mi visita a desguaces LA TORRE terminé comprando el cuadro viejo de un R19, porque me pareció el mejor sujeta libros posible. Desguaces 1 – Pablo 0.

desguaces la torre

Conociendo Desguaces LA TORRE

El establecimiento es el más grande de España de estas características. A juzgar por lo que dicen en Foro Coches es conocido por ser uno de los más baratos de toda la geografía y en su web hablan de su compromiso con el medio ambiente y el reciclaje como una prioridad. Yo no tengo ni idea de mecánica, pero aquello es lo más parecido a un Toys R´Us para los aficionados al motor. O al menos, a los escenarios apocalípticos.

En la nave de la entrada, custodiada por una torre de control junto a la carretera, existe un submundo de tecnicismos donde me sentí como en casa gracias a hombres y mujeres que entendieron mi profanismo en el tema y me explicaron las cosas con una sonrisa.

A través de un pasillo de llantas, motores y olor a grasa alcancé al fin la puerta de entrada a un escenario de apocalipsis zombie.

Temperance Writers

Un espejo, una ventanilla, faros antiniebla, alfombrillas y un capó.

Parecía fácil. Así que igual no cogimos las herramientas suficientes. Con 36 grados a la sombra decidimos enfilar aquello con la intención de encontrar los coches de nuestra marca. Los próximos 50 minutos me los pasé sudando entre huesos de vehículos donde se percibía que alguien (mucho más salvaje que yo) había estado antes haciendo lo mismo. Sobrecogedor.

Por primera vez entendí dónde se esconden los airbags cuando no se esconden en el volante. Esquivé agresivos hierros. Me manché la cara de grasa y comprobé, cada vez que intentaba soltar algo, que no me tenía que haber duchado esa mañana.

Al otro lado de una montaña de chatarra, escucho a mi pareja festejando cada vez que descubre algo con la felicidad del amateur. A mi alrededor, espontáneos tipos con camisetas sin mangas y un aspecto que en cualquier otro momento me hubiese hecho salir huyendo me miraban entre confundidos y deseosos de meter mano a mi presa del 2009. Una grúa lleva en el aire dos Ford Escort. Pobres Escort, el mercado no les hizo justicia. Yo ya me he cortado un dedo y cómo siga arrastrando el carro por este calor me va a dar algo.

Alzo la vista y entre imágenes borrosas se acerca un tipo que me aconseja:

– Oye! ¿Por qué no coges el autobús? –

Temperance Writers

¿Un autobús? No, toda una flota con trayectos de ida y vuelta derrapando por la zona. Cuando decía que Desguaces LA TORRE es cómo un Toys R’Us me estaba quedando corto. En realidad aquello se estaba convirtiendo en Port Aventura.

Conseguimos algunos embellecedores para el espejo y los cinturones de seguridad. De la ventanilla nos quedamos con una pieza pero no quisimos saber nada del cristal. Y ni rastro de las alfombrillas o los faros antiniebla. Tampoco encontramos nada que pudiese reponer el altavoz al que acabábamos de hacer el harakiri en el parking comprobando si se podía sacar. Eso sí, me lo había pasado en grande.

Las naves

Si tu curso de mecánica básica no da para más o si no tienes suerte de encontrar lo que necesitas puedes ir a “Las Naves”. Numeradas y con distribución soviética, varias naves de más de 8000 m2 se extienden por el terreno, esperando a quienes están dispuestos a pagar a cambio de no dejarse las uñas.

Tienen casi de todo, hasta una máquina de refrescos. Pero para consultar algo  asegúrate de tener información que no sabes que existe como el código de ventana, la rugosidad del acabado o el año exacto de fabricación del vehículo. Los empleados resultaron ser tan buenos como los de la entrada, hasta nos recomendaron precios etc… aunque bueno… ¿Cuánto cuesta un faro antiniebla?

Yo les dije que sólo había venido por la decoración.