El negro literario, la persona que escribe para otros.

El negro literario trabaja con las palabras. Es un  mercenario, al fin y al cabo. Hay quienes consideran inmoral que autores de renombre se apoyen en otros escritores para sus novelas o publicaciones. En Temperance Writers creemos que cualquier empleado trabaja para que quien paga, mantenga su estatus.

En el mundo tecnológico, los anteriormente conocidos como “negros literarios” o “escritores fantasma” se han conocen ahora como redactores de contenido. Entra en juego el storytelling, los blogs, el SEO y la narrativa de las marcas.

Mismo trastorno, diferentes síntomas. Conozcamos un poco más sobre esta bella profesión.

negro literario

El negro literario, de toda la vida.

No dejemos que las keywords lo disfracen. Somos ghost writers, que dirían los británicos. Escritores fantasma en el idioma de Cervantes. Tan fantasmas que vemos cómo nuestros hijos cosechan éxitos de ventas, cómo los guiones se trituran o los mensajes publicitarios decaen en una espiral comercial.

Pero somos redactores/as,  firmes artesanos/as de la palabra.

Temperance Writers

Estamos llamados a convertir una tienda de relojes en un mapa semántico para indexar en buscadores. A construir una imperecedera narrativa en torno a un champú. Escribimos para otros/as, destripamos las tendencias de la marca para paladear cada situación. Metemos las palabras clave y le damos sentido.

Que cada uno haga lo que mejor sabe. Nosotros/as escribimos. Escribimos contenido.

Un poquito de historia

No somos los primeros ni seremos los últimos. España está repleta de tipos de la misma calaña. Hace apenas dos años Enrique Campos entrevistaba en Vice a un buen ejemplar.

Una profesión muy antigua

En realidad todo viene de atrás. Los egipcios usaban escribas y las monarquías absolutistas tenían biógrafos y escritores de corte que son, en parte, responsables de toda la épica medieval y moderna. El negro literario ha sido una figura indispensable en la transmisión de información entre generaciones.

El libro de Ana Rosa Quintana, varios bestsellery alguna obra de Shakespeare están bajo sospecha. Todo en el mismo cajón. El mismo Alejandro Dumas tenía bajo nómina unos 80 redactores a quienes dibujaba un par de ideas y escribían sus novelas.  Auguste Maquet, detrás de títulos como “Los tres mosqueteros” o “El conde de Montecristo” era uno de ellos. Alejandro y Auguste terminaron en los tribunales por plagio.

Las obras de Moliere parecen haber sido redactadas por otro escritor llamado Pierre Corneille que le visitó y con quien compartió correspondencia. Más actuales son los ejemplos de Paul Auster, escritor indie americano que comenzó su carrera escribiendo por encargo para otros, o Lovecraft, que redactó en 1929 las aventuras de Houdini, mientras este se encargaba de mejorar sus trucos.

Nacimiento del término negro literario

Fue en el siglo XIX cuando en Francia la cultura empezó a ser patrimonio universal y hacía falta contenido para desarrollar el intelecto del populacho pre revolucionario. Los escritores que había no daban de sí y los universitarios y demás librepensadores comenzaron a facturar por diferentes panfletos que salían al público con otro firmante. 

Se comenzó  a llamar négrier – negrero – al que aparecía en la portada o el firmante y nègre – negro – al que escribía. Cómo nos recuerdan en Muy Interesante. Sin embargo actualmente es más políticamente correcto decir “escritor fantasma” evitando usar el término “negro” por racista.

Escritores por encargo

Ha quedado patente a lo largo de la historia que la unión entre personas que dominan la redacción con personajes carismáticos o políticamente relevantes da como resultado una narrativa que la gente está dispuesta a creer y compartir.

Los y las redactores/as, guionistas, escritores de novelas… están definiendo el lenguaje de la verdad y, por tanto, de la historia. Los y las periodistas son quienes verbalizan la actualidad, los y las novelistas quienes la amplían, los ensayistas quienes dibujan las líneas de la ética y los “negros literarios” somos quienes sostenemos la sobre producción, da igual el formato. Sobretodo desde que apareció el contenido digital.

Saludos desde abajo.

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Los mejores redactores de contenido

Google y Temperance Writers tenemos un pacto. Ellos saben que somos “Los mejores redactores de contenido” y nosotros aceptamos que son el buscador más importante del mundo.

Y aquí paz, y después gloria.

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