Primera noche en la Habana, del aeropuerto al malecón.

Llegar desde el aeropuerto Jose Martí hasta la casa de nuestra primera noche en La Habana fue sencillo. A partir de ahí comenzó una negociación por el precio de los taxis que duró hasta casi el final del viaje.

Más de 9 horas de vuelo. [Iberia]

Llegamos a La Habana en avión desde Madrid, con Iberia. Hay que reconocer su mejora en los últimos años, tanto en servicio como en puntualidad. Podemos decir que viajar a La Habana con Iberia fue una decisión correcta. ¿El precio? En torno a los 700€ ida y vuelta cada billete. En temporada baja.

Siempre que lo hagas sin escalas, el vuelo a La Habana desde España viene a durar unas 9 horas. Así que es recomendable que para tu viaje a Cuba lleves algo de entretenimiento, picoteo y cualquier elemento que facilite el sueño durante el viaje. Para llegar lo más descansado posible a tu primera noche en La Habana.

El aeropuerto José Martí

Perfectamente organizado y lleno de personal, el aeropuerto José Martí es un buen ejemplo de logística. El choque se produce al apreciar la escasa publicidad y el uniforme del personal, que aporta una atmósfera de guerra fría a las instalaciones. Las policías llevan trajes ajustados, medias de rejilla y algunas incluso tacones lo que choca con el uniforme que este tipo de funcionarias llevan en España.

En el mismo aeropuerto encontrarás oficinas y máquinas de cambio de divisa. Te serán útiles si llegas de noche ya que será el único lugar donde cambiar euros y acumular algo de efectivo para tu primera noche en La Habana.

Fuera. Agolpados entre turistas. Los primeros taxistas se acercarán para ofrecerte un viaje a buen precio. 

Temperance Writers

Nosotros ya habíamos reservado una casa y teníamos mirada la distancia desde el aeropuerto hasta allí, así que negociamos un precio con otras dos acompañantes que se hospedaban cerca para los 4. Resultó ser 10 pesos por persona que, ya que nos llevó hasta la puerta en el barrio de Vedado, valoramos como justa.

primera noche en La Habana

El taxista nos puso al día de las curiosidades básicas y amplió nuestras ganas de conocer el país. Máximo (como decía llamarse) conducía una vieja furgoneta VolksWagen de las que, según sus propias palabras, sólo había 17 en todo el país. Nos puso al día de las curiosidades básicas y aumentó nuestras ganas de conocer la isla. En su ruta pasó por la emblemática Plaza de la Revolución donde pudimos observar los rostros iluminados de Camilo Cienfuegos y Ernesto Ché Guevara. Mientras, adelantamos a los primeros coches de época.

Plaza de la Revolución

Primera noche en La Habana

Reservamos noche en “Casa bonita Inn“. Un establecimiento con 5 estrellas en Airbnb pero que a nosotros nos pareció una puntuación un poco inflada.

Nos mosqueó un poco su falta de planificación (no les habían llegado los mails de confirmación y se olvidaron de preparar el desayuno al día siguiente) pero nos encontramos con un sitio tranquilo y en buenas condiciones para desconectar y soltar las mochilas. Como positivo, nos invitaron a un mojito a nuestra llegada. Casa Bonita Inn es un lugar céntrico y limpio donde pasar la primera noche en La Habana, poco más.

El Malecón por la noche

Decididos a sacar chispas al viaje quisimos dar una vuelta por la noche desde el hotel hasta el centro por todo el malecón. Un primer contacto con paradas en los establecimientos que se reparten por los bajos de las casas que miran hacia el mar.

A medida que avanzamos por esta lengua de hormigón, vemos grupos de personas que toman cerveza y comparten música. La mayoría jóvenes, vestidos de manera informal y que buscan con la mirada cualquier asomo de ritmo callejero.

Pasear de noche por el Malecón nos permitió entrar de lleno en la atmósfera cubana. Ruidosa, algo decadente y con continuos pitidos de los taxis ofreciéndote ayuda. Pero al alzar la mirada pudimos sentir como la fuerza del mar nos golpeaba en el rostro y entre húmedas brisas de aire caribeño sentimos paz.

Momento perfecto para abrir una Cristal.